Antes de entrar a analizar otras
“perlas” del Zinemaldi, conviene detenerse en la que muchos
consideran la sección más auténtica y prometedora del certamen, la
que se encarga de presentar a nuevos directores (con sus primeras o
segundas obras). No en vano, por aquí han pasado (y han logrado un
primer reconocimiento) artistas como Pedro Almodóvar, Laurent
Cantet, David O. Russel (que este año estará en la alfombra roja de
los Oscars con su muy bien acogida “Silver lining playbook”) o
Sarah Polley, con la singularidad este año de su recién adquirida
independencia respecto de Zabaltegi y la Sección Oficial. Para los
habitantes de Bilbao o alrededores, buenas noticias: la Alhóndiga ha
programado para esta semana (desde hoy) una selección de algunas de
las mejores películas exhibidas en esta categoría (y objeto de
análisis más adelante en este post)
En consonancia con lo ocurrido en
otras secciones, el 2012 también ha sido un buen año para los
Nuevos Directores. La sensación es que el nivel medio de los filmes
a concurso ha alcanzado el notable y que son varios los nombres de
realizadores merecedores de un espacio en nuestra memoria (pues en el
futuro sabremos con toda probabilidad mucho más sobre ellos).
Uno de los fenómenos más curiosos
de este año radica en la total disparidad de criterios de los 2
jurados encargados de evaluar estos filmes: el jurado joven Euskaltel
y el oficial propiamente, presidido por la productora iraní Katayoon
Shahabi. Mientras el primero, amante de la agilidad y las emociones
fuertes y epidérmicas (atributos no muy presentes, todo hay que
decirlo, en los filmes a competición) condecoró a la cinta
paraguaya 7 CAJAS, el segundo se decantó por CARNE DE PERRO, que
había recibido la peor valoración por parte del Jurado Joven, un
ínfimo 3,2.
Pues bien, y aunque parezca mentira, los dos han obrado con cabeza. 7 CAJAS puede presumir de un ritmo endiablado, personajes simpáticos, admirable sentido del espectáculo, sana autoconsciencia, sentido del humor y una vibrante ambientación en el típico mercado gigante latinoamericano. Una irresistible historia de destinos cruzados (violentos, trepidantes) sin más (ni menos) pretensión que entretener, divertir y emocionar. Y vaya si lo consigue. Se puede hacer cine de acción eficaz y exitoso (en Paraguay ya es la película más vista de la Historia y ha servido para encender la llama de la esperanza sobre el destino de una industria nacional por ahora inexistente) sin mucho dinero pero con oficio, talento cinematográfico e imaginación. La potente reflexión final sobre la cultura de la fama se antoja muy sugerente y dice mucho de esta compenetrada pareja de realizadores. A seguir cosechando triunfos.
En las antípodas de ritmo y tono se
encuentra CARNE DE PERRO, un estudio de personaje descarnado (nunca
mejor dicho) y valiente sobre las dificultades que encuentra un
ex-militar de la dictadura de Pinochet en Chile para encontrar el
sentido a una vida que ya no parece tener nada que ofrecerle. El
realizador Fernando Guzzoni observa a su personaje con impecable
rigor, pues el espectador sigue con interés los pasos de un
personaje por el que no sentimos ninguna simpatía (lejos la
intención en el realizador de ponernos de su parte) pero en el que
apreciamos también esa humanidad que nos es común. Pausada,
inteligente, y sobre todo, real, esta obra rezuma honestidad y nos
permite disfrutar de la increíble interpretación de su
protagonista, un excelente Alejandro Goic que, durante el coloquio
posterior a la proyección, no pudo evitar derramar unas lágrimas al
recordar las similitudes entre el personaje que encarna y el hombre
que le torturó a él durante la dictadura militar. Cine que se
atreve a mirar de frente la cruda realidad de los seres humanos. Un
premio merecidísimo.
Entre las películas que se dispone
a proyectar la Alhóndiga de Bilbao durante esta semana destaca la
magnífica SHELL, quizás la obra más redonda de cuantas se pudieron
ver en la sección Nuevos Directores. El británico Scott Graham se
revela un talentoso creador de atmósferas, al ambientar su historia
de amor/dependencia/atracción entre padre e hija en una solitaria
gasolinera perdida en las colinas escocesas, cuya desolación y
melancolía sirve a la vez de marco y espejo del relato principal.
Personajes torturados por dentro, en busca de la inasible felicidad,
se presentan ante el espectador con la fuerza de sus intérpretes
(maravillosos Chloe Pirrie y Michael Smiley) y la virtuosa dirección
de Graham, que culmina una obra turbadora y compleja.
También se podrán ver en la
Alhóndiga LE JOUR DES CORNEILLES, ROCKER, A CARETAKER´S TALE y
SILENT CITY. La primera es una preciosa película de dibujos que
reivindica (y saca el máximo partido) a la animación
tradicional/artesanal para contar una historia de amor infantil,
encuentro con la naturaleza y asunción de la muerte como parte
ineludible de la vida que encantará a los pequeños, pero también
encandilará a los mayores.
En cuanto a ROCKER, se trata de un
acercamiento a las relaciones paterno-filiales aparentemente frío,
casi documental, pero que encuentra en la verosimilitud de sus
escenas y personajes y la terrible tristeza latente en el relato los
mejores caminos hacia una auténtica emotividad.
A CARETAKER´S TALE parece el remake
danés de “La joven del agua” realizado por la productora
Zentropa (la misma de Lars Von Trier). A la par atrevida (por su muy
directa y cruda forma de abordar el sexo) y accesible, por la ternura
que acaba recorriendo la narración, el filme esconde un oscuro
sentido del humor y un curioso desarrollo, que explora los límites
de la idea de “ayudar a los demás” y la vigencia de la
superstición.
Por último, SILENT CITY, que se
proyecta esta misma tarde, refleja el desarraigo cultural europeo en
Japón con credibilidad y una magnética protagonista, obsesionada
con trabajar en la más famosa cocina de pescado de Tokio. Capta
aceptablemente la atmósfera de la ciudad y sus habitantes.
Quedan todavía varias interesantes
películas que analizaremos en el próximo post.




